|
|
Who the Hell...?!motagirl2, la culpable de todo esto¿De qué va esto?Temas
¿Más cosas interesantes?Elementos compartidos de motagirl2Quiero estar al dia!- Subscribirme usando mi agregador de noticias ^^- No, gracias, prefiero recibir un mail cuando haya nuevos artículos ;) ¿Dónde está mota?En Anime-Planet En Anobii En Blogspot En DailyMotion En DeviantArt En Facebook En Flickr En GoEar En Hammerfest En LastFM En MySpace En Tuenti En Twitter En Wordpress En YouTube
|
Ayer, después de mi examen de Economía Industrial (que, por cierto, espero haber aprobado), tuve que bajar al centro a hacer unas gestiones. Mi idea era gestionear rápidamente y volver a casa para comer, pero me lié, me lié, y se me hizo la hora de la comienda. No tenía ni tiempo ni dinero para gastar alegremente, así que, pusimos rumbo a un Burger King (en adelante, Burriquín). No me gustan las hamburguesas que hacen en este tipo de sitio, es como comer plástico (tanto por la textura como por el sabor). Así que cuando tengo que ir, pido ensalada (que te sablan y sigue siendo un poco comer cartón) o directamente un menú infantil (poca comida, pero suficiente para mi. ¡Y en el burriquín puedes pedir manzanita en vez de patatas fritas!) En definitiva. Ya iba resignada a comerme mi plasticoso-pero-barato menú para niños, cuando en el camino nos encontramos una gran marquesina publicitaria. Ahí anunciaban una nueva (?) hamburguesa, que si la pedías en modo menú (con patatitas y bebida), sólo te cobraban 3.10 eurillos (¡menos que un chai latte en el Starbucks! Que por cierto, te cobran un extra por la leche de soja ¬¬) Interesante. Incluso más barata que el menú infantil. Uhmmm. Pero sin petitsuisse... uhmmmm uhhmmmmm. Al final daba igual: compensa. Una vez allí, me di cuenta de algo chungo: dicho menú/oferta no salía en ninguno de los mil paneles que indican la "comida" disponible. Uhmmmmm. Misterioso... Todos los menús que ofertaban eran los normales, del doble de precio. Uhmmm. Así que le pregunté a la chica, y me dijo que sí, que la oferta seguía en pie. Ay, qué hábiles sois, os gastais un pastón anunciando cosas en marquesinas de autobuses y grandes vallas publicitarias, y luego dentro del propio restaurante que es donde la gente indecisa lo va a consumir ni lo mencionais. Ea. El caso es que pedí ese menú misterioso, convencida de que sería también plástico. Pero no, me equivocaba: por una vez, una cadena de hamburgueserías había fabricado algo que me gustaba. Y no sólo eso, era jodidamente delicioso. ¿La hamburguesa en cuestión? La Crispy Chicken. Con su tomatito, su lechuguita con mahonesa.... y lo más importante: pollo rebozado con algo que la hacía super crujiente y picante. En serio, épica. ¡Y sabe a comida! Increíble. |
Blog creado con Blogia.
Blogia apoya: Fundación Josep Carreras