|
|
Who the Hell...?!motagirl2, la culpable de todo esto¿De qué va esto?Temas
¿Más cosas interesantes?Elementos compartidos de motagirl2Quiero estar al dia!- Subscribirme usando mi agregador de noticias ^^- No, gracias, prefiero recibir un mail cuando haya nuevos artículos ;) ¿Dónde está mota?En Anime-Planet En Anobii En Blogspot En DailyMotion En DeviantArt En Facebook En Flickr En GoEar En Hammerfest En LastFM En MySpace En Tuenti En Twitter En Wordpress En YouTube
|
Entiendo que pueda haber gente a la que le guste hacerse daño a sí mismos (daño no físico, se entiende), pero... ¿por qué me ha tocado ser a mí uno de ellos? Disfruto hurgándome en heridas que ya han cicatrizado (al menos para mi), me machaco una y otra vez con las canciones más deprimentes que encuentro, paso horas mirando las fotos que más (malos) recuerdos me traen , y me obligo a pensar en los peores finales aunque internamente sepa que no será tan malo. Y periódicamente me pregunto por qué lo hago. No quiero hacer daño a nadie más, así que no es por rencor ni cosas raras (la capacidad de guardar rencor, odio y similares me la extirparon al nacer), y tampoco es algo "natural" para generarme una preocupación porque siempre son cosas que no dependen de mí. Por supuesto, tengo dos grandes argumentos: 1- Lo que no te mata, te hace más fuerte. Mi fantástica espiral de mierda y oscuridad. unida a la firme decisión de autocontrol pase lo que pase, hace que cualquier cosa molesta que pueda hacer otra persona pierda importancia. Y esto (que alguien haga cosas molestas) sí que me cabrea. Asi que si no le hago caso (porque estoy centrada en lo mio), no me molesta. O al menos no tanto. 2- Si piensas siempre en lo malo, cuando las cosas ocurren bien, te alegran el día. Si, en cambio, ocurren mal, no te sorprenden. Así que, adios a las decepciones. Ya ni recuerdo cuando fue la última vez. ¿Por qué? Porque yo "ya sabía" que iba a ocurrir. Ciertamente, también he tonteado con el dolor físico (tanto autoinfligido como externo) en las épocas más chungas, pero el primero es demasiado enfermizo y el segundo no me desagrada, así que digamos que no funcionan. En fin, quizá eso es lo que somos. Bolas de carne y sangre rellenas de sombras. Tiembla sobre la noche una mariposa azul Baila bajo las olas un pez de nacar |
Blog creado con Blogia.
Blogia apoya: Fundación Josep Carreras